La leyenda de Manolete y sus hermanas vistas por una mujer tras 80 años @PFCantabria

La leyenda de Manolete y sus hermanas vistas por una mujer tras 80 años @PFCantabria

La ficción teatral de «Las hermanas de Manolete» llegó con el ciclón y la galerna a Santander

En un día desapacible de ciclón y galerna hemos disfrutado en el Palacio de Festivales de Cantabria con la representación de una obra que cumple su tercera temp0rada en los escenarios.

Una obra escrita por Alicia Montesquiu, quien también interpreta la obra junto a Alicia Cabrera y Ana Turpin y dirigida por Gabriel Olivares, una historia de ficción basada en los personajes «reales» que rodearon la muerte del torero Manolete en 1947 y recoge todos los tópicos de la época.

La dirección de Gabriel Olivares y la escenografía de Marta Guedán que hemos podido ver en el Palacio de Festivales: mas de allá de su crítica social y moral, tiene un muy curioso desarrollo visual (el punto más interesantes de la obra) con un desarrollo escénico que oscila entre el teatro y el cine.

De esta manera, las protagonistas paran la acción y la retoman a las ordenes de la voz en off de un «director» que va controlando el desarrollo de las escenas. Un metalenguaje teatral con la que podremos ver determinadas escenas desde distintos puntos de vista, tanto emocional, como escénico. En definitiva, un desarrollo teatral que personalmente nunca había visto.

Dos momentos que inspiran el guion

Según su autora anuncia, el guion se basa en dos datos «históricos» de la vida del torero y su entorno femenino. Sus dos hermanas mayores y su amante Lupe Siro.

“Manolete, la faena que ayer me hicieron tus hermanas fue mucho mejor de la que estás haciendo tú hoy”. Manolete se quedó mudo ante esta ofensa lanzada por uno de los asistentes a la corrida con la que el diestro se presentaba ya como figura en su Cordoba natal y jamás volvió a torrear en ese coso.

Otros optaron por abuchear, insultar y calificar de “putas” a las dos hermanas mayores, que en realidad eran hermanastras, que asistían desde un palco al gran acontecimiento familiar. Fue en el año 1943 y las crónicas taurinas dieron cuenta al día siguiente de esta desagradable situación.

Un hecho bastante difícil de creer teniendo en cuenta que desde el año anterior, en pleno apogeo de su carrera, en 1942, Manolete había comprado el palacio donde el mismísimo Ortega y Gasset vivió su infancia, en pleno centro de Córdoba, para que su madre y sus 5 hermanas vivieran como reinas. Manolete tuvo 2 hermanastras Dolores y Angustias y 3 hermanas. Las dos hermanastras mayores de Manolete, insultadas en la Plaza de Toros de Cordoba, contrajeron matrimonio y conformaron sendas familias con hijos e hijas. O sea que de suicidio nada de nada…

Éste controvertido hecho de la prostitución y la negación a que su amante Lupe visitara al diestro en sus últimos momentos de vida, tras su cogida en la plaza de toros de Linares por el toro de la ganadería Miura Islero, son los dos hechos que sirven de base para la creación de esta ficción teatral.

Antes de seguir con esta crítica permítanme reflexionar sobre los insultos que el «respetable» público lanza en estos momentos sobre los futbolistas, siendo recogidos por la prensa del día siguiente… posiblemente si un autor, dentro de 80 años recrea la vida de Guti, el jugador del Real Madrid, podría crear una ficción teatral sobre la «homoxesualidad» del futbolista basándose en lo que en los estadios de futbol se gritaba y la prensa recogía…

Pues bien el hecho es que la lectura en 2021 de una crónica periodística de 1943  sirve a la autora para desarrollar una historia de ficción teatral.

La ficción explora cómo la fama puede afectar a quienes rodean a la figura pública. En este sentido, la familia de Manolete aparece como víctima colateral de la fama del torero, atrapada entre el orgullo por su legado y el dolor por su pérdida. Las hermanastras, en particular, sienten el peso de haber vivido a la sombra de su hermano, y la obra les da voz para expresar sus propios sentimientos, a menudo silenciados por el mito que rodea a un hombre. Todo desde la particular visión de la autora.

La cocaína en la noche de Chicote en Madrid

En la obra aparece la vida bohemia de Chicote en Madrid, centro de reunión artístico del momento donde el consumo de cocaína y las fiestas nocturnas fueron el escenario donde Manolete conoció a Lupe Siro.

Además del duelo, la obra toca de manera sutil temas como el sacrificio personal y las tensiones no resueltas que pueden surgir dentro de una familia marcada por la tragedia. A través de los diálogos entre las hermanas, el público es testigo de cómo la muerte de Manolete no solo dejó un vacío en la vida pública española, sino también heridas abiertas en el ámbito privado de su familia.

Sin contexto histórico

Montesquiu podría haber profundizado más en el contexto histórico y social de la época. Aunque existen algunos guiños con sonidos emanados de una radio, no se mencionan aspectos de la España de la posguerra y de la tauromaquia.

Lastima de no haber aprovechado para ofrecer más referencias al entorno político y cultural en el que vivió Manolete. Le habría aportado más realismo, riqueza y complejidad al desarrollo del guion.

Aunque hemos de agradecer que, al menos, la autora no haya recogido y divulgado las acusaciones que la prensa francesa, en su línea de alimentar la Leyenda Negra contra España, lanzaba sobre Manolete…

Buen ritmo en general y equilibrio entre el drama familiar y la evocación del contexto taurino, lo que permite a la obra mantenerse en un terreno intermedio entre la biografía y el teatro intimista.

El espectador llega a caer en la sensación de que todo lo narrado son hechos reales, incluso el suicidio de las hermanas…  hasta que al final de la obra se aclara el concepto de ficción de las relaciones entre las dos hermanas y la amante expuestas en el guion que nunca existieron.

Conclusión

En conclusión la ficción aprovecha la fama y renombre de Manolete y ofreciendo una sólida dirección y un buen diseño, que refuerza el carácter introspectivo de la obra. La trama aborda temas universales como la familia, el duelo y el sacrificio, invitando a reflexionar sobre el papel de las mujeres en una sociedad que a menudo las relegaba a un segundo plano, dentro de sus propios hogares. Con determinadas licencias como la indicación del maltrato  a la madre del diestro, por parte del padre de Manolete. Pero ya se sabe que todo vale en la creación teatral…

Las hermanas no eran hermanas

Y hasta aquí la ficción porque deseo recalcar algunos hechos reales como que las dos hermanas mayores de Manolete, que dan nombre a la obra, en realidad eran hermanastras fruto del primer matrimonio de su madre.

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Author: Redacción